martes, 17 de enero de 2017

Olympia de papel



Hurgando en aquel placar moribundo
el sweater rojo con colmillos navideños
que me tejió la abuela en la prehistoria
solo para sentir el aroma de sus manos
que ya no pueden acariciar menos abofetearme
encontré un fajo de poemas sin valor
entre los elásticos carcomidos de la nostalgia

escondiendo los atajos a tajos de la madrugada
las mañanas arrastrando el sillón en la corriente 
pero sobre todo evocando aquellas tardes cuando 
cogíamos sobre las migajas de otoño 
eyaculando frente a la Olympia de Manet 
torcida fumabas en la cama escupiendo
a bocanadas el fuego que te devoraba al esquilmarme
mientras yo leía a kerouac para disfrutar algo de jazz
y el ventilador tiraba algunas ideas frescas para mi novela
donde la carátula es una mujer saliendo de una botella 
no tan dulce como mi bella genio 
sino como mi bella puta amarga por las cervezas tibias
que cierra el puño de mi mano derecha para leer nuestro futuro
la misma mano con la que muerdo su concha para empaparla
antes de destilarnos en un sudor agridulce
jodidos pero orgullosos de las cicatrices miles de trabajos
cientos de editores rechazándome 
y un vecino loco
que nos roba el diario
gracias a dios

el corazón rodando en la vitrola
una melodía que pincha el lado más oscuro
así como el filo de la luna nos cortaba la garganta
estos pliegues cortan mis trémulos dedos
ella volaba a su vida por esa puerta
que hoy solo me saca la lengua con facturas de luz
sin antes conquistar mi cara con promesas
banderas blancas que hacía rendirnos al adiós sin dios
nunca debí dejar de escribirle poesía
si bebía del calostro entre líneas 
genetlíaco susurro de la eternidad
un verso era un precipicio para volver a nacer
a veces mi letra torcida dibujaba su sonrisa
algo desencajada por el chicle y los golpes
las historias largas realmente
nunca nos llevan a ninguna parte
tiraba la toalla en el futuro para quedar desnuda en el presente
en las cloacas del cielo la vida es una muerte segura
y el sweater rojo me aprieta el pecho sin siquiera probármelo
aún tiene el aroma de las manos de mi abuela 
que es una historia demasiado larga para contar.



miércoles, 28 de diciembre de 2016

Cajita musical


                                                                                                                 a Camila



¿Por qué no cruzabas
de tu oscuridad a la mía?
te daba cuerda
así
hasta pellizcarte el miedo
ajustándote la novena vértebra dorsal
no brotabas
no asaltabas la vida
o yo escribía poesía con los pies
y jugaba rayuela con las plumas del calendario

eran tiempos difíciles
ya había olvidado el ajado pecho de mi madre
sobre todo porque memorizaba el de mis compañeras
procaces margaritas que te deshojan el cuaderno
en mi cuarto las paredes 
crujían como la caja de schrödinger
pirateaba la nostalgia en cualquier cinta analógica
las arvejas seguían siendo un ejército prusiano
y los sueños objetos voladores no identificados

tras los insepultos trajes de mi padre
hediondos a naftalina y a secretaria fiel
naufragaba esa ignota cajita musical
que le regaló a mi madre 
la noche 
aquella
que se adjetivaron demostrativamente
tanto así 
que solo ellos bailaron y yo 
que no entendía un corno de gramática
me la traje al futuro simple mientras
te llevo a ese pretérito imperfecto

según mi connotada abuela
que veía duendes en la cocina
y hombres en el cuarto de mis hermanas
fue tallada por un artesano de un poema de rimbaud
que no podía ser poeta por ser analfabeto
entonces tenía que ser artesano por ser pobre
que amó toda su vida a una hermosa bailarina
quemada en la hoguera por un nefando rey
vaya a saber uno si era el gordo de enrique VIII
pero me imagino uno así de miserable
y que en su lecho de muerte juró encontrarla
con la dechada leyenda del verdadero amor 
esas cursilerías que hicieron millonario a walt disney 
aparte de sus negocios con el nazismo

¿por qué no volabas
de tu ojos orientales a mi desesperanza occidental?
el dolor te orugaba ya lo sé
y resbalabas en mis lágrimas 
chapoteando el fouetté que más te cuesta
el de dar vuelta como una página tu infancia 
y el sinuoso escenario de tablas podridas
de clavos crucificando tus huellas iconoclastas
mientras yo trazaba en servilletas sucias
la topografía de una musa con la tipografía de otro poeta
como un espejo trizado sangrando atávicas esquirlas
hace catorce años de mala suerte 

el mundo 
prepárate
es también una cajita musical
resquebrajado en mil partituras y un arpa desafinada
nos dan cuerda
como una soga al cuello
la contradanza de un pálpito inotrópico
al compás de la filosa acupuntura del reloj 
donde roncamos esdrújulos hasta que tosemos graves
y sonamos 
agudos como ese pájaro azul en el pecho
¿por qué no rompías
con tu grandjeté atlántico mi transitar pacífico?

tal vez esperabas 
esa música que solo ejecuta la poesía
un arpegio de estrellas fugaces vocalizando el deseo
el riff del lápiz rasgueándote el corazoncito
y elegir cualquier estación por ejemplo otoño
donde los poetas caen inmaduros de los árboles
pero las sombras quedan desnudas a la intemperie
un atril del cielo donde declamarte
y reclamarte

me diste cuerda
así
hasta pellizcarme el sueño
al abrir los párpados como un telón
y verte aflorar y jugarte la vida
danzar en puntillas como volando con los pies en la tierra
construyendo un puente entre dos soledades
y cumplir la leyenda del verdadero amor
ese amor infinito por verte bailar
ese amor eterno por verme escribir
en fin
este amor inconmensurable que escondemos al mundo en una cajita
y que tiene cuerda para rato.




jueves, 10 de noviembre de 2016

Atentado suicida



Podría reventar el honorable salón azul y a esos animales
como hizo matta con el óleo que derramó en el exilio
descascarando una pelota de tenis en ácido muriático
y vengar a mi madre desempleada luego de treinta espaldarazos
entrar sigiloso al regimiento Tacna con nitrato de amonio
donde un par de viejos cracks riegan hematofílicos el pasto
y mezclarlo con aluminio en polvo y el carbón 
del asadito que les espera
invadir el congreso en plena sesión bicameral 
un 29 de febrero para convertirlo en deporte olímpico
embetunado de fulminato de mercurio y la colonia de mi abuela
en honor a esa pobre vieja que se deshace en el cenicero
tal vez el peróxido de hidrógeno que uso para blanquear mis pecados
mezclarlo en ácido sulfúrico y unos cuantos clavos de hierro 
crucificando uno por uno a esos acólitos anónimos
y de paso derrumbar ese elefante blanco sin memoria
por qué no 
llegar temprano a la fila de mi banco 
con algunos cartuchos de triperóxido de triacetona 
y hacerlo estallar en filosas esquirlas  
o en comisiones residuales 
como les gusta llamarlo técnicamente
sin embargo
prefiero inmolarme 
en aquella esquina donde el sol parpadea tuerto
y la cuneta jubila palomitas como la plaza de mayo en abril
donde el viento sopló muchas veces mi valentía 
y tan pocas veces tu falda
y soltarte esta granada que tengo como un nudo en la garganta
con la cursilería de un verso a las tres de la tarde
y que la onda expansiva te vuele la boca
unos diez milímetros a cada lado
formando la más linda de tus sonrisas
ciertamente
el amor también puede ser un acto de justicia
aunque no haya sobrevivientes.



domingo, 14 de febrero de 2016

Etéreas pompas



Recuerdas el diestro caramelo que te cambié
por una sonrisa y sonreíste, el ingenuo piropo
que avalanchó tu ternura sobre mí, copo a copo
o tu corazón burbujeando en la borra del café

la inopinada diligencia para sentarme contigo
los versos que saqué del sombrero a tu cuaderno
hilachas que abrigaron tus páginas de invierno
el amor que escondí cuando requerías un amigo

seguro que no, ha pasado algún tiempo y paso
a paso vuelvo a la concavidad de no esperarte
aunque mire tu foto y se evapore otro poema

en el aura del café que me bebo solo y quema
el corazón que encierro en la burbuja del arte
al prodigar de tus etéreas pompas el parnaso.



lunes, 18 de enero de 2016


Hoy 
tercer lunes del año
dieciocho de enero para ser exacto
es el día más triste según los expertos
y a mí se me ocurre escribir un poema de amor
y ni siquiera soy experto


jueves, 31 de diciembre de 2015

Siria



Las fronteras ardientes 
el fuego cruzado
dos lunas negras
la piel damasco
el valle fértil que atraviesa sinuoso su cuerpo
todo eso era para mí todo eso significaba
y asomaba giralda girasola en medio oriente del salón
apuntando al fin del mundo que no decía ni pío décimo
al enemigo que sacaba su pañuelo blanco de rendición
para sonarse sus mocos rebeldes

tenía quince años y ese nombre delicioso 
una caricia fonética sin la cicatriz del hiato
un par de vocales que te queman como buriles
una bocanada que no sale de mi boca
si no es para volar a mis labios
yo también tenía quince años y qué
ahora tengo treinta y cómo
no lo sé
y solo me llamo eduardo
como algún principito medio maricón
del siglo XVII

pero no tiene nombre lo que hicieron contigo
te apilaron como hormigas tras un mendrugo de tierra
después de patearte verborraicos hacia el predicado
te rebanaron como adverbio de soledad
muchos poquitos nada 
acaso
porque eres mariposa en tu efecto primavera
porque te inmolas como la nube para ser sol
te soplaron mil veces el hogar 
porque son unos cerdos con piel de lobo 
despedazaron tus extremidades porque son extremas
escribo que eres humana
¿se enfadarán por ello?

tan humana que te preguntaste quién era yo
y qué carajo estaba escribiendo en clase de dibujo
a la sombra de un canotier que te hacía ver adorable
aunque no te reconocieras en mi caligrama
tan humana que pregunté quién eras tú
a tientas con sigilo y con cara de me estoy enamorando 
y no sé qué es eso
aunque reconocía ese temblorcito en los ojos
que te hace girar la cabeza 
buscándole una huella a la luna

pero no tiene nombre lo que hicieron contigo
invadieron tu inocencia
explotaron tu sonrisa
manipularon tu imagen 
censuraron tu voz
te hicieron morder el polvo
para que agonizaras
para que te olvidara y ni así

recogí pedazos de una niña huérfana
entre la miasma de la hipocresía
y el formol que me bebo con hielo
según la unicef 
te partieron todos los dientes para que venga el ratoncito
según la onu las estadísticas no son buenas pero ellos sí
según la otan eres el fuego de la mecha que fronteriza su libertad
según la televisión están todos bien en París

como un refugiado de mi propio pasado
me atrincheré en los recuerdos que no fueron
una acuarela de sensaciones con que pintar el vacío
cruzando el desierto de la imaginación sentí sed
las flores están llenas de savia amarga
pero las espinas fundan un río de mi sangre a merced

somos estados de emergencia
tú no sé dónde 
yo no sé cuánto
te habrás casado por la iglesia para colmo de mi rencor
con algún abogado o algún médico
para colmo de mi cesantía
habrás tenido varios hijos
para colmo de mi abstinencia
y llorarás todas las noches por un amor perdido
para colmo de mi poesía

voy a dejar este poema sin llave
a medio abrir ante la tenue luz del deja vu
voy a dejar caer lentamente la ramita de olivo
aunque mi fusil no esté cargado de libertad
voy a apagar la tele y tirarla por la ventana
lisa y llanamente
voy a olvidar que tengo treinta 
y que me sobra pelo en las narices
inventaré que tengo aquellos quince
y las mismas ganas de cambiar el mundo
cuando el verso era un hilo que ovillaba en mis pupilas
por la belleza que teje la adolescencia
que en esencia adolece
porque no te olvido Siria
y yo no perdono hijos de puta.


martes, 29 de septiembre de 2015

No todo está perdido



Si a benedetti le devolvió la tregua 
alguna editorial miope e innombrable
y a james joyce por obsceno y kerouac por pornográfico
les dieron un portazo en varios tomos
los bautizaron con un balde de agua fría
como si la literatura no fuera una putita 
que te estremece y te saca los ojos
no todo está perdido.

Si borges era intraducible para ellos
e indispensable para el resto de los pronombres
incluso para aquel, ese, el mismito
que quemaba libros en la calle y luego lo condecoró
si stephen king no tildaba lástima 
como los editores en sus remitencias
en cambio metía cada coma
como un corvo entre las tripas
y nabokov otro obsceno y pornográfico 
por una putita algo más joven 
satinada por los pregones del sol
atinada por exhumar nuestras patologías
que te estremece y te saca los ojos
no todo está perdido.

Todo está perdido
cuando el sentimiento parece una hilacha de tu abrigo
cuando te roban un beso y no se derrumba aquel insípido rencor
cuando abres la ventana y te conviertes en vitrina de tu pasado
no te encandila la luna no se te mete un pájaro en la herida
y sobre todo 
todo 
está perdido 
cuando el espejo te retrata como un cuadro de munch
mientras el lápiz se suicida sobre el papel
de tres disparos suspensivos.




viernes, 31 de julio de 2015

Bolsillo izquierdo



Pensar que soy el peor poeta
digamos
no logro anclar un verso en esta olla a presión
exprimo una naranja y saltan dos soledades
la bolsita del té no echa a volar la nostalgia

pensar que soy el peor poeta
imagínese
el hombro de mi musa ya no desvela la menguante filosa
lívidas nubes barren los gañidos de la ciudad
la cordillera es una cicatriz empolvada
y no una mecha alerta
que puedo encender con una i griega entre los dos

pensar que soy el peor de los poetas
me deja en la calle literalmente
con un presagio y un vientito ecuánime
encontrar en alguna pared tácticamente ultrajada
aquel verso que me rescate y pueda doblar en el bolsillo:
el poeta debe detenerse a pensar 
mas no debe pensar en detenerse.




domingo, 31 de mayo de 2015

Pueblonuestro



a los estudiantes que 
siguen en la lucha



Ya que nunca vimos ese ‘puro chile’, cuento puro,
ya que ese ‘cielo azulado’ es para ojos azules
derramemos los sueños que encierran los baúles
de nuestros padres que no llegaron al futuro

talando aquel himno con el filo de sus ‘puras brisas’
porque es tan lindo y tan muerto como una escultura
partiéndoles la cabeza con toda la literatura
que nos quemaron y que leímos desde las cenizas

ametrallarles, literalmente, esa marchita ausente
que llama ‘hermano el que ayer invasor’, desde la calle
recordarles que ayer es hoy y el mañana será nuestro

y demostrarles que nuestra lucha es fuego incandescente
y que su canto de flores bordado no es más que entalle
cualquier canción que diga pueblo es un padrenuestro.




jueves, 2 de abril de 2015

Teorema



Mamá no sabe que escribo
mamá
no sabe que lloro a lágrima viva
mamá no sabe que estoy en los huesos
por una rubia implacable de textura caoba
que me hace escribir hasta llorar
y viceversa
mamá no sabe que tengo treinta
si me tiende la cama a dos mil kilómetros
y me pica la carne que sino no embucho
mamá no sabe que escucho a ludovico einaudi
y yo tampoco lo sabía
mamá no sabe que AC/DC es una banda y la peor sigla del mundo
pero sabe cuándo arquímedes hunde la luna en el pacífico
mamá no sabe
cómo
un pelotudo
le pudo robar 16 años de un tirón
si en 16 segundos le prendió fuego al pasado
mamá,
mamá no sabe que la vida es un acantilado hermoso
aun con los pies empapados y la erosión del prójimo
mamá no sabe que en unos años
se le vendrá el remordimiento
como un dolorcito crónico en la espalda
y yo no sé en qué libro dejé los cojones de la juventud
dios
mamá no sabe que en vez de rezar
me echo un pedo antes de dormir
sagradamente
mamá no sabe del teorema número 4 de basarab nicolescu
y Yo infinitamente pequeño soy infinitamente consciente
de que ella es infinitamente grande
mamá no sabe que estas hilachas de tinta
son de un vestido que me queda grande
por eso me arremango bien los párpados
mamá no sabe que juego a la ruleta rusa con la poesía
y me toca disparar
mamánosabequeaúnmecuestadecirmamáteamo
mamá no sabe que estoy cada día más lejos
y que la palabra corazón no puede faltar
aunque esté todo desparramado
mamá no sabe que no voy a volver
mamá no sabe que el adiós es una postal del abismo
mamá no sabe que no voy a volver
mamá no sabe que el adiós es un pañuelo blanco de rendición
mamá no sabe que no voy a volver
hasta que un día
al mirar por mi ventana rota
simplemente
lo
sepa.